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6.6.12

¿El principio del fin de Facebook?


A Facebook le queda menos de una década. Eso dice al menos un analista que ve tres fases en el desarrollo empresarial de Internet: la de los grandes portales (pone el ejemplo de Yahoo, un gigante venido a menos que sigue teniendo negocio, empleados y presencia pero es una sombra de lo que fue), el auge de las redes sociales, cuyo mayor exponente es Facebook, y un tercer estado aún en fase de desarrollo que se concreta en la búsqueda de negocio en las aplicaciones móviles.

Los vaivenes económicos de los últimos años nos han curado de espantos respecto a estas predicciones tan tajantes, pero la reflexión puede ser interesante.

(Foto de Massimo Barbieri)

17.4.10

¿Quién dijo que los periódicos no tienen futuro?

¿Cómo que el papel está condenado a morir? ¿Cómo que los periódicos son un vestigio del pasado, un utensilio demodé y antiecológico, un soporte caduco que no sólo no permite interactuar sino que... mancha? A ver si alguien es capaz de encontrar tantos usos diferentes al iPad como los que se sugieren para los diarios (de cualquier formato e ideología) en este artículo de la versión latina de Yahoo.

Bromas aparte, creo que también podía haber titulado esta entrada "Qué barato, fácil y rápido es hacer contenidos en Internet cuando te da igual contar memeces".

9.10.06

Políticos que se ponen el cartel de “No molestar” y periodistas que no quieren líos

Grabadoras humanas Hace poco el jefe de prensa de una consejería autonómica me contó una anécdota tan real como la vida misma: una periodista le pidió en un acto que hiciera una nota de prensa “larguita” para que ella tuviera que trabajar poco. No, no lo decía en broma. Era exactamente lo que quería: todos los datos bien ordenaditos y ya redactados porque no pensaba preguntar a los responsables, ni cuestionarse nada, ni plantearse un enfoque diferente del asunto, ni nada que se saliera del discurso oficial porque, claro, eso supone trabajo, y si te lo dan ya hecho…

Una simple búsqueda en Google News ya da suficientes pistas de este tipo de prácticas, cuando se ve cómo se repite hasta la náusea una misma noticia con un titular y una redacción idénticas.

La proliferación de medios en Internet es una buena noticia para el periodismo y para la democracia, pero si es a costa de machacar informaciones planas, sin contexto, sin vida, sin originalidad y sin alma, la credibilidad del medio caerá por los suelos.

Claro que lo que no me contó mi amigo es hasta qué punto le facilita su trabajo esta falta de espíritu crítico, de interés periodístico y de orgullo profesional. Desde su óptica seguro que es una ganga: te preparo la cantidad de material informativo que precises en el formato que desees y a cambio me aseguro que nadie sacará los pies del tiesto institucional.

Tal práctica, que en definitiva no es sino jugar con las armas de que dispone la fuente (es problema del periodista y del medio dejarse vender las motos sin rechistar) se convierte en un vicio cuando se lleva al extremo de impedir a los informadores cualquier movimiento. Esto es lo que ha denunciado recientemente la Unió de Periodistes Valencians en una nota de prensa en la que, como señala PR Noticias, protestan por la extensión de la fórmula de comparecencias sin posibilidad de preguntar nada, lo que convierte a los informadores en grabadoras humanas de datos que luego vuelcan en sus medios.

En este círculo nada virtuoso las fuentes tratan de influir en periodistas que, a su vez, se dejan llevar por el torrente informativo que les viene dado, lo que les convierte en una masa fácilmente manejable. Y ya se sabe que un periodista cómodo es un regalo para cualquier político.

7.9.06

Sorpresa, sorpresa: sube el euribor

La capacidad de sorprenderse ante muchas de las cosas que uno lee, escucha o ve en los medios no se va de vacaciones (afortunadamente). Este mes de parón bloggero ha dado informativamente hablando más de un motivo para tal sorpresa y hasta para la indignación, aunque de momento quiero detenerme en uno que a muchos nos afecta al bolsillo.

Se trata de la enésima subida del euribor, recibida con inquietantes titulares por la mayor parte de la prensa. Los cálculos que, mes a mes, aparecen en los medios sobre todo lo que van a tener que pagar de más los sufridos hipotecados son como para poner cardiaco al más templado (espectacular este caso, citado en un comentario del blog Mala Prensa).

El ladrillo, cada vez más caro


Primero, por una profusión de cifras que confunde cualquiera, y sobre todo por la idea que se transmite de que el índice en cuestión crece de manera inexorable, como una ola gigante que va cogiendo fuerza desde mar adentro para convertirse en un tsunami que acabará por arrasarlo todo.

Personalmente la situación me preocupa, pero no me alarma. ¿O soy el único que oyó a principios de este año que, a la vista de lo que se venía encima (crisis energética, terrorismo, Oriente Próximo, etc.) era más que probable que cerráramos 2006 con un euribor en torno al 4%? Al menos he encontrado este enlace de junio que apunta tal posibilidad, aunque creo haberlo oído mucho antes.

Poner el grito en el cielo cada mes por una subida que se sabía con antelación que iba a producirse puede obedecer a alguna de estas causas:

- intencionalidad política, con el fin de hacer ver que la situación se le va de las manos a los actuales dirigentes
- ignorancia de quien escribe sobre ello, que no sabe contextualizar la información
- pereza del redactor, que no se documenta sobre los antecedentes
- intención del editor de que la realidad no le arruine un buen titular

Se admiten apuestas.

Para quien quiera completar su información al respecto de septiembre con algo de contexto le recomiendo que se pase por la útil y muy interesante revista Consumer, editada por Eroski, que define el euribor (Euro Interbank Offered Rate) como “el tipo de interés de oferta al que una entidad de crédito está dispuesta a prestar fondos en euros a otro banco”. Aunque la mejor descripción la he encontrado en El Blog Salmón.

3.8.06

Citius, altius, fortius y… repetitivus

Hace años, cuando aún existía el Telón de Acero, los enviados especiales de una cadena de radio española a un país del Este para cubrir un partido de la Copa de la UEFA (no recuerdo cuáles eran los equipos) comentaban, divertidos, que los dos periodistas de aquel país que iban a informar del evento se preguntaban por qué venían tantos plumillas desde España, si con que vinieran uno o dos y retransmitieran el encuentro para todos los medios ya bastaba.

El fútbol es ansí

No les faltaba razón. Si en cualquier sección de los medios la repetición del discurso informativo es cansina, las ideas originales escasean y los planteamientos diferenciados se cuentan con los dedos de una mano, en deportes estos vicios se multiplican. Lo explica con contundencia este post del blog de Pierre Nodoyuna (citado por Escolar.net).

Precisamente por la falta de originalidad y la zafiedad que tan a menudo se trasluce en este tipo de informaciones encontrar excepciones se convierte en una bendición. Uno de los ejemplos clásicos que se pone siempre en estos casos es el de Santiago Segurola, hasta ahora redactor jefe de Deportes de El País y nuevo responsable de Cultura del diario. No es fácil encontrar artículos suyos en abierto, ya que la información de esta sección que es de acceso libre en la web suele ser la del día. He encontrado este ejemplo.

También es destacable el esfuerzo multimedia de El Mundo en su sección deportiva, como se ve en este ejemplo sobre los efectos del dopaje.

En el otro extremo se encuentran prácticas como la del diario Sport de utilizar lo deportivo para adentrarse en lo rosa más cutre (estilo Tomate: desenterrar historias pasadas para darles un halo de escándalo), o la del As de recurrir a la chica ligera de ropa. En fin, cada uno vende como puede.

1.8.06

El caos de El Prat, efecto de una causa desconocida

El principio del caos


Los asuntos que ocupan las primeras de los medios, sobre todo en época veraniega (con escasez de temas, muchos becarios, redacciones que se van adaptando sobre la marcha a las ausencias vacacionales…) se magnifican hasta la náusea. Pero no es eso lo peor, sino que en todos los medios el tratamiento sea casi idéntico. El resultado es una enorme cantidad de información sobre un mismo asunto, pero clónica de unos medios a otros.

El colapso del Prat el pasado fin de semana ofrece un buen ejemplo. Las conexiones en los informativos de TV han sido constantes, y han servido para que dejar claro lo que estaba pasando: nada nuevo desde la conexión anterior.

Una vez hecho el relato de lo ocurrido con los huelguistas y de la práctica ausencia de reacciones oficiales, el resto del tiempo se llena con imágenes lamentables de gente tirada por los suelos, historias desgarradoras de familias con niños o personas mayores o enfermos a los que tratan como perros y airadísimas reacciones de usuarios que enervan a cualquiera por estar cargadísimos de razón (La Vanguardia ofrece su propia versión de esto).

En definitiva, información sobre las consecuencias de algo. Pero, ¿qué es ese algo?, ¿qué causas han provocado estos efectos? Dicho de otra forma: ¿qué piden los huelguistas? ¿Por qué han tomado una determinación tan bestia y sin avisar? ¿Realmente Iberia no sabía nada? Por muy brutos que sean los trabajadores, y sin ánimo alguno de defenderles porque lo que han hecho es impresentable, ¿no habían agotado otras vías de reclamación? ¿No será que nos quieren hacer creer que son tan animales que, para empezar a hablar, han colapsado el aeropuerto?

Telecinco dio esta primera información sobre el conflicto el día 28 de julio. Hay que ir al último párrafo para encontrar algún indicio del origen del lío, pero la redacción es farragosa para quien no sepa algo del asunto.

El medio alternativo Kaosenlared.com aborda este asunto con su vehemencia habitual, pero plantea preguntas interesantes y deja sobre la mesa algunos datos significativos sobre las condiciones de trabajo de los huelguistas.