24.7.06

Los ricos también lloran y van a la cárcel si son malos

El poder envanece, y a los horteras más

Antonio Martínez, director de “Las noticias del Guiñol” y autor de una columna semanal en El País del domingo utiliza con maestría el tono irónico y la inteligencia para decir verdades contundentes.

Hace ya tiempo se preguntó cómo podíamos escandalizarnos tanto por lo que estaba pasando en Marbella cuando, quien más quien menos, todos hemos participado, consentido, tolerado o, como mínimo conocido, acciones corruptas relacionadas con el ladrillo, aunque sea a escala familiar: escrituras por debajo del precio real, pagos de más bajo cuerda por un piso de protección oficial, intermediarios que se llevan un pico sin declarar...

Pero bueno, el caso que nos ocupa es el de los ‘malayos’ de Marbella. El último hito ha sido la detención del tal Julián Muñoz, que ha levantado una marea de noticias sobre su estado anímico, el de la Pantoja, las condiciones en que vive en la cárcel…

Muchas de las noticias aseguran que la “verdadera” razón de su encarcelamiento es su relación con la tonadillera, y que si no fuera famoso por ella no estaría en la cárcel. Afortunadamente hay buenos ejemplos de noticias que van al fondo del asunto, como la que publicó ABC, o el reportaje de la revista Tiempo, o este exhaustivo repaso de sus andanzas que hace el Diario de Córdoba.

Muy revelador también es el reportaje del Diario Sur, elocuentemente titulado “El figurante que quiso ser protagonista”.

3 comentarios:

Eduardo L.E dijo...

Hola Ignacio...la verdad es que entre los "malayos" y los f-18 dan ganas de plantar una huerta y olvidarse de todo...
Muy interesante el artículo de la manipulación de los medios...
un saluo

Buscando dijo...

Yo trabajé unos cuantos años de mi vida en una constructora-inmobiliaria-promotora-gestora y lo raro sería encontrar a alguien relacionado con el sector no corrupto, sería para ponerle un piso, así mismo. El señor Muñoz es uno más del 'vodevil', pero no está de más que la estafa a gran escala sufra golpes, que si no se confían más de lo que están y cualquier día nos venden la Moncloa en apartamentos y se quedan tan anchos. ¡Y a ver quien echa de allí a los presidentes electos para instalarse!

Juanjo Sánchez dijo...

La corrupción es tan profunda que será dificil limpiar tanta mierda. En mi blog comento un pequeño triunfo contra la especulación feroz que me ha devuelto la fe en las instituciones. Un saludo Iñaki